Air Saver corta el uso del aire comprimido para reducir drásticamente el consumo de energía

Debido a su efectividad al disipar la humedad, reducir la temperatura y eliminar el polvo y otras sustancias, el aire comprimido es una herramienta fundamental en la fabricación industrial y automotriz, la elaboración de productos alimenticios, el montaje de sistemas electrónicos, los procesos de embotellado y otras innumerables aplicaciones.

Sin embargo, generar aire comprimido es un proceso exigente que puede requerir hasta un 20 % del consumo eléctrico total de la instalación. En la mayoría de los casos, los compresores de aire proporcionan un suministro de aire comprimido constante, sin importar de qué manera y en qué momento sean utilizados.

Air Saver es una tecnología de válvula de conmutación que, cuando recibe una corriente constante de aire comprimido, genera un soplido pulsante que solo se "enciende" cuando el operario solicita aire. Al gestionar el suministro en periodos de uso activo, Air Saver reduce el consumo de aire hasta en un 50 %.

Al disminuir a la mitad el uso de aire comprimido, Air Saver puede reducir el consumo eléctrico total de la instalación hasta en un 5 %, reduciendo significativamente las emisiones y los costes operativos.

Air Saver no necesita electricidad para funcionar, no es necesario modificar la instalación para instalarlo y no interrumpe la producción. Air Saver es una solución enchufable y sencilla que mejora la eficiencia, protege el medio ambiente y aumenta los beneficios.